BAJADA DE REYES - ENERO 06
La
tradicional Navidad Cusqueña termina con la Fiesta de la Bajada de
Reyes, evento costumbrista también conocida como descenso de los
tres hombres sabios, es una clara mezcla de las religiosidades
cristianas y nativas, como parte del largo proceso de cambios y
asimilación en la sociedad andina, para la cual todas las fiestas
patronales se ubican dentro del ciclo agrícola. Por ello, aquellas de
origen prehispánico han sido adaptadas a las celebraciones cristianas,
pues el poblador andino es profundamente devoto de Cristo, sin que esto
le impida encomendarse a los apus y realizar ofrendas a la pachamama.
En este contexto, enero es el mes de las lluvias, elemento
importantísimo en el ciclo agrícola, sin el cual las tierras sembradas
no darían fruto. Por ello, desde tiempos inmemoriales, el pueblo
agradece con alegría y ambiente festivo que las gotas rieguen los
campos. Enero también es el mes en el cual el Niño Jesús desciende de
las alturas. Mes en que se ofrecen exquisitos potajes para que la tierra
sea generosa al dar frutos, de la misma manera como los Tres Reyes Magos
traen los presentes al Niño Jesús.
Evento costumbrista que despliega una gran cantidad de artistas en una escenificación en vivo acompañada de la presentación de coros, este evento tiene como escenarios las distintas parroquias de la cuidad principalmente en San Blas y la Recoleta.
BAJADA DE REYES EN OLLANTAYTAMBO
La manera como Ollantaytambo festeja la Bajada de Reyes es digna de
mención honrosa y de obligatoria visita. Tiene mucho de la fiesta
patronal de Paucartambo, pero, al carecer de tanta publicidad como esta,
resulta más íntima, hasta se podría decir familiar.
Es una fiesta folclórica y costumbrista en la cual no solo participan
los habitantes del pueblo. En la víspera descienden en procesión los
pobladores de la puna de Ollantaytambo, pobladores del valle de
Patacancha, es decir de las comunidades de Huilloq y Patacancha,
conocidos comúnmente como huairuros. Quienes no solo tiñen la festividad
con el rojo de sus trajes, sino que traen con ellos a su Niño Jesús de
Marcacocha, acompañado por los danzantes de huallata, una de las danzas
más típicas y ancestrales, que recrea el apareamiento de los gansos que
moran en las lagunas de las alturas andinas.
El Niño Jesús de Marcacocha, junto con los pobladores de las alturas y
los danzantes de huallata, son recibidos en la capilla del Niño
Samachina por las bailarinas de Huayllascha (que tienen una vestimenta
igual a los habitantes de las punas), y se inicia así la unión entre
pueblos colindantes.
OLLANTAYTAMBO: 6 DE ENERO
El día 6 es el encuentro del Niño Jesús de Marcacocha con los otros dos
niños que se hallan en la iglesia del pueblo de Ollantaytambo. Este
encuentro es amenizado por otras danzas tradicionales, como los
herreros, los chucchus, los majeños, la fiebre amarilla y los sinkuy
wata qallary. Las danzas o comparsas, con sus respectivos
ajusticiamientos y comilonas, tan inherentes a ellas, transforman
Ollantaytambo en un perpetuo festín donde se mezclan huairuros,
campesinos, ollantinos y turistas. A partir de estos encuentros, cuando
las efigies de los dos niños del pueblo reciben al Niño Jesús de
Marcacocha y las comparsas revolotean alrededor de ellos, comienzan las
procesiones.
Por la tarde del día 6 es la tradicional corrida de toros en el coso
construido en el barrio de San Isidro. Los ponchos rojos suplen las
capas españolas y las monteras toreras son reemplazadas por las monteras
campesinas de clara remembranza española. Pero si algún torero intenta
clavar unas banderillas en el lomo de la bestia aparece el dueño del
toro y lo retira del ruedo, ya sea por las buenas o por las malas.
DÍAS DE FIESTA
Si bien la fiesta se anuncia la víspera, es decir el 5 de enero, cuando
los pobladores de Patacancha empiezan su descenso con el Niño Jesús de
las alturas, el día central es el 6, la fiesta con sus respectivas
procesiones se prolongan en Ollantaytambo hasta el día 8 de enero. Día
en que se realiza la despedida y 'cacharpari' en las puertas de la
capilla del Niño Samachina. Por tanto, la fiesta dura cuatro días, donde
al igual que las danzas y las procesiones, los platos típicos y la
frutillada se gozan hasta saciar a locales y foráneos. Así es que si
tiene más tiempo, disfrútelo.







